domingo, 5 de febrero de 2017

Cuando el alabastro grita en silencio: el retablo de la Capilla del Santo Cáliz


Hace unos días se daban por finalizadas en la Catedral de Valencia las obras de limpieza del retablo que custodia el Santo Cáliz,  una magnífica pieza de alabastro que llama poderosamente la atención del visitante, y que se encuentra en el muro este de la sala.

Un precioso retablo ojival que desde luego está a la altura de tan sagrada reliquia, pero un retablo que después de mostrarnos su belleza y su magnificencia, grita ahora en silencio para contarnos su historia y su ajetreado paso por el tiempo.

Antiguo trascoro gótico de la Catedral de Valencia, este precioso retablo es una maravillosa y curiosa combinación del último gótico mediterráneo y de una de las primeras expresiones renacentistas de la península ibérica. 

Retablo de la Capilla del Santo Cáliz, antiguo trascoro de la Catedral, visto desde la entrada de la sala. Fotografía de Pedro Núñez Sabín.

domingo, 22 de enero de 2017

La Historia medieval contada a través de los documentos catedralicios: Puçol


Es indudable que cuando admiramos una catedral, lo primero en  lo que nos fijamos y nos llama la atención es su escultura y su arquitectura.

La Catedral de Valencia es rica en estas dos, en arquitectura, y en escultura, pero también en Historia, esa que me gusta escribir con mayúsculas y que se encuentra en los documentos, esa Historia que poco tiene que ver con historietas y chascarrillos.

Y sin lugar a dudas, el Archivo de la Catedral de Valencia, es una parte importante a tener en cuenta si queremos conocer la historia medieval de los personajes, lugares y pueblos de lo que fue nuestro antiguo Reino.

Hoy vamos a dar un repaso a los pergaminos del archivo catedralicio relacionados con la entonces alquería  de Puçol, alquería donada por Jaime I a Assalit de Gudal el 24 de enero del año 1238, y que curiosamente, no se menciona en el Llibre del Repartiment.

La única mención que se hace de esta alquería la encontramos  en el folio 63 del "Regestrum Primum Regis Jacobi I" es decir, del primer libro de registro de Jaime I, anotación fechada el 15 de abril del año 1238, y en la cual se daba a Llop Eiximén de Lúsia, y como compensación de las ocho jovadas de tierra que Ramón Eiximén debía de tener en "Pozulo", Puçol, ocho jovadas de tierra en Nacarella.

Sin embargo, el archivo catedralicio es otra cosa...


Llibre del Repartiment de Valencia.

lunes, 2 de enero de 2017

Hombre que me miras, lo que tú eres yo fui y lo que yo soy tú serás...


A principios del año 2014  y durante unos trabajos  realizados en la Catedral de Valencia, en la actual capilla de Santo Tomás de Villanueva aparecía una preciosa e interesante lápida funeraria perteneciente a Raimundo de Scorna, lápida que actualmente podemos contemplar en el museo catedralicio, y que debió de estar ubicada originalmente en la antigua capilla de San Lucas, la cual  se correspondería con el altar dedicado a San Felipe de Neri.

Todos los medios de comunicación valencianos se hacían eco de este magnífico hallazgo, resaltando la importancia de su escritura gótica y de su profético epitafio, además de por sus escudos parlantes y sus ángeles turiferarios. Sin embargo, esta lápida esconde algunos elementos más que son los que realmente la hacen interesante y digna de estudio.



Lápida funeraria de Raimundo Scorna. Siglo XIII. Museo de la Catedral de Valencia.

jueves, 8 de diciembre de 2016

El emblema de una catedral: Lo Salomó.


"Es una obra admirable, de composición esbelta y sólida a la vez, teniendo la elegancia de un adorno, la consistencia de un muro, la delicadeza de una filigrana gótica  y la robustez de una construcción románica."

Con estas palabras describía el canónigo Sanchis i Sivera en su obra "La Catedral de Valencia", el imponente rosetón  que desde la portada de los Apóstoles  domina toda la plaza de la Virgen.

Este bonito ojo, de 6,45 metros de diámetro, no es desde luego de los de mayor tamaño si lo comparamos con otros rosetones, sobre todo con el de la Catedral de Santa María de Palma de Mallorca, con más de 12 metros de diámetro, pero como buen rosetón que se precie, el mito y la leyenda le rodea... pero también la historia.


Vista interior de "Lo Salomó". Catedral de Valencia.

lunes, 28 de noviembre de 2016

De Ausiàs March a Josep Jofré, Señor de Pardines.



Hace pocos días, nos despertábamos con una magnífica y extraordinaria noticia. Unas excavaciones realizadas en la cripta de la  capilla del Coro de la iglesia del monasterio de Sant Jeroni de Cotalba, daban con los restos de 12 cuerpos de la familia del poeta y escritor Ausiàs March. Entre otros, se hallaba el cuerpo del padre del poeta, Pere March, y los de dos de sus esposas, Isabel Martorell, hermana de Joanot Martorell,  y Joana Escorna.

Sin lugar a dudas este ha sido un gran descubrimiento, hallazgo que nos acerca un poco más a la vida y obra de este gran poeta, del que sin embargo, y todavía hoy en día, desconocemos el lugar exacto de su enterramiento...


Detalle del cuadro de San Sebastián, obra del pintor valenciano Jaume Baçó Escrivá (1411-1461) que se encuentra  en la Colegiata de Santa María de Xátiva, y que es considerado como un retrato de Ausíàs March.


sábado, 26 de noviembre de 2016

El sepulcro de Andrés de Albalat, obispo de Valencia: Entre la capilla del Cristo de la Buena Muerte y la de San Jaime Apóstol.


Resulta al menos curioso, cuando no sorprendente, que para poder admirar el sepulcro gótico del que fuera tercer Obispo de Valencia y promotor de la construcción de su Catedral, Fray Andrés de Albalat, tengamos que visitar dos de sus capillas absidiales, la del Cristo de la Buena Muerte, y la de San Jaime Apóstol.

Originalmente el sepulcro del obispo valentino, completo, se encontraba sostenido por tres columnas, y situado en el pilar que divide estas dos capillas. Fue traído a Valencia en el año 1278, tras su muerte en Viterbo en el año 1276, tal y como reza en un manuscrito procedente de la Cartuja de Portaceli, de quién también fue su fundador.



domingo, 20 de noviembre de 2016

Las tres criptas de la Catedral de Valencia.


Quizás sean los lugares menos conocidos de la Catedral; los menos visitados; los más ocultos. Son sin duda alguna los espacios más reservados y silenciosos, y también los más misteriosos  y enigmáticos.

Tres son las criptas que posee la Catedral de Valencia. La primera de ellas, y la más antigua, la encontramos ubicada en la actual Capilla del Santo Cáliz, la antigua salar Capitular, y data del siglo XIV.  Le sigue la cripta de los canónigos, que se encuentra en la parte central de la nave, y está datada en el siglo XVI. La última de ellas es la conocida como cripta de los beneficiados, del siglo XVIII, y se encuentra al igual que la anterior, en la nave central de la Catedral, entre la portada barroca y la primera línea de columnas.

Vamos a comenzar pues el viaje a los subsuelos de la Catedral, no por la cripta más antigua, sino por las otras dos  que se encuentran en la nave central, dejando para el final la ubicada en la antigua sala Capitular, la más oculta, la más intrigante...