sábado, 6 de febrero de 2016

Crescens et Víria Acte: una inscripción romana en el pilar de Francesc Baldomar.


Como ya comentamos en una entrada anterior, el pilar del lado de la epístola de la arcada nova, es decir, el primero del  lado derecho según entramos por la puerta de los Hierros,  no solo nos sorprende con las hipotéticas representaciones de Francesc Baldomar, Pere Comte, Antoni Bou y Rodrigo de Borja, sino que su base, nos guarda otra bella e inesperada sorpresa: un sillar romano que  parece contener  una extraña inscripción. 

Pero, ¿Porqué está allí? ¿Cual fue su ubicación original? ¿Sabemos cual es su significado?

Vamos a intentar responder a todas estas preguntas.

Detalle de la inscripción romana del basamento del pilar del lado de la epístola de la Catedral de Valencia,



Dice el arquitecto e historiador del Arte, Arturo Zaragozá,  en su trabajo "Inspiración bíblica y presencia de la Antigüedad en el episodio tardogótico valenciano", que existen varios datos "que hacen pensar que las arquitecturas construidas por Francesc Baldomar durante el segundo tercio del cuatrocientos están realizando continuas referencias a la antigüedad", y un claro ejemplo, es la base de este pilar de la arcada nova.

Efectivamente el maestro Baldomar utilizó en varias de sus obras este tipo de sillares, como en la capilla real del convento de Santo Domingo,  en el antiguo ayuntamiento, el cual se encontraba junto a la plaza de la Virgen (en el jardín que se encuentra en el lateral del Palau de la Generalitat), o en el almudín. Quizás Francesc de Baldomar sintió en algún momento la necesidad de recuperar ese pasado "bíblico", un pasado anterior a la conquista musulmana de la ciudad  de Valencia, claramente identificado con la "sacra antigüedad".

Apunta Arturo Zaragozá,  que posiblemente,  en estas constantes  referencias a la antigüedad en las obras  de Baldomar,  tuvo mucho que ver "la pronta divulgación de la lectura de todo el texto bíblico".  Aunque la primera impresión de la Biblia en lengua valenciana se realizó en el año 1478, esta ya fue traducida por Bonifacio Ferrer entre los años 1396 y 1402, por lo que aunque fuera de forma manuscrita, el texto debía de ser conocido más que de sobra en la ciudad.

Por su parte, el también historiador del Arte, Amadeo Serra Desfilis, apunta la utilización de estos basamentos y sillares romanos a la  necesidad de reivindicar un pasado anterior a la conquista musulmana, teniendo esta tras la toma de la ciudad  "una clara intención de legitimar la conquista e instaurar unos lugares de la memoria para la nueva comunidad de colonos sobre el solar de un cristianismo anterior al Islam." Años más tarde,  estas "piedras antiguas", se integraban en obras nuevas, "contribuyendo a conferirles cierto abolengo que buscaba echar raíces en un pasado antiguo, muy anterior al dominio musulmán." 

Lápidas como esta, tal y como apunta Amadeo Serra,  existieron varias en la Catedral, pero fueron canceladas por el arzobispo Isidro Aliaga 1612-1648) ya que a su parecer era "indecente que inscripciones tan profanas ocupassen un lugar tan sagrado i eminente."

Pilar diseñado por Francesc Baldomar  donde se encuentra la lápida romana. Fotografía extraída de la tesis doctoral de Germán Andreu Chiva Maroto  "Francesc Baldomar, maestro de la obra de la Seo. Geometría e inspiración bíblica.


En cuanto a su ubicación original, todos los estudiosos en el tema parecen coincidir en que este sillar, realizado en piedra caliza, formó parte de un gran monumento votivo o funerario.

Veamos la descripción que de este sillar nos daba el tristemente fallecido catedrático de Historia Antigua del la Universidad de Santiago de Compostela,  Gerardo Pereira Manaut, en su imprescindible estudio "Inscripciones romanas de Valentia" (1979):

"Gran bloque de caliza, fragmento o elemento de un gran monumento, quizá funerario. Visible solo exteriormente por estar empotrado formando parte de la base de un gran pilar, a la altura del suelo. La superficie exterior forma tres planos verticales que determinan una forma de hexágono; uno de sus lados se conserva completo, los dos adyacentes están cortados y solo se conserva una pequeña parte. 

Altura del bloque en la parte visible: 73 cm. Longitud total de los tres lados: 196 cm. (125-126-45). En la parte inferior del bloque dos perfiles horizontales determinan un campo epigráfico (altura: 24 cm.) que corre como una banda a lo largo de toda la superficie conservada (dividido por perfiles verticales en los dos ángulos del hexágono conservados), roto por tanto en los extremos izquierdo y derecho. Arriba y abajo del campo epigráfico el bloque está recortado para ser reutilizado en la construcción del pilar; conserva la forma hexagonal, pero no igual. La inscripción está dañada en algunos puntos, a la derecha sobre todo. Letras: 16 cm. (nexos: 19'5 cm.). Se consideraba perdida ya en el siglo XVI, por haber sido entonces recubierta con materiales decorativos. Reaparecida en 1975, en las obras de restauración del a Catedral. Se conserva en la base del primer pilar, a la derecha, entrando por la puerta de la Plaza de Zaragoza (antes Plaza de la Reina).

|---Cr | es cens et Viria A cte | u xor---|

Las lineas verticales indican cómo está dividida la inscripción según los lados del hexágono.

Por su parte, el filólogo, también fallecido,  Josep Corell i  Vicent, en el tomo V de su obra "Inscripcions romanes de País Valencià", relaciona esta basa del pilar de la arcada nova de la Catedral de Valencia, con otro fragmento de lápida que se encontraba en el depósito municipal de Monteolivete, el cual desapareció en circunstancias extrañas junto con otros restos.

Ambos restos formarían parte de un monumento que se encontraría ubicado en el foro, en la actual plaza de la Almoina. De hecho, el resto que se encontraba en el depósito de Monteolivete, fue descubierto en el año 1975 durante unas obras de restauración de la Catedral,  a  unos escasos 20 metros del pilar de la arcada nova."

Fragmentos de la inscripción romana dedicada a Marte según Josep Corell. Arriba los fragmentos desaparecidos del depósito municipal de Monteolivete, y abajo los que sirven de basamento al pilar de la arcada nova de la Catedral de Valencia. Inscripcions romanes del País Valencià. Tomo V


Corell i Vicent nos daba la siguiente propuesta de restitución de la inscripción completa:

| Marti A | ug(usto) |---|
|templum vetustate| et - clade - a | fflictum |
|L(ucius) Antonius C |cres||cens - et - Viria A||cte -v |oto refec(erunt)|


A Marte Augusto...Lucio Antonio Crescens, hijo de Lucio, y Víria Acte, de acuerdo con una promesa, han rehecho el  templo arruinado por el paso del tiempo y por la catástrofe.


Propuesta de restitución según Josep Corell Vicent. Inscrpcions romanes del País Valencià. Tomo V,


Como se puede ver, esta inscripción formaría parte de un templo que se encontraría ubicado en el área del foro, dedicado a la divinidad augusta de Marte.  En cuanto a los dedicantes, Lucio Antonio Crescens y Víria Acte, debieron de ser un matrimonio bastante importante en época imperial.

De Lucio Antonio Crescens sabemos según Corell i Vicent,  que fue con toda seguridad un tribuno militar, mientras que Víria Acte debió de ser una liberta, la cual tuvo que hacer una gran fortuna  ya que poseía libertos e incluso un obrador.

Sin embargo y a pesar de todo ello, el historiador y arqueólogo Ferran Arasa i Gil, en sus "Apuntes sobre la epigrafía romana de Valentia", discrepa de Corell i Vicent, ya que apunta que su propuesta presenta tres inconvenientes: la identificación del personaje masculino con tan solo el cognomen (rama de la familia romana a la que se pertenecía), la diferencia de dimensiones de los fragmentos de la inscripción, los cuales podrían corresponder a distintos monumentos, y por último, las reducidas dimensiones que debería de tener el templo restituido.

Otra de las maravillas "escondidas" a los ojos de nuestra querida Catedral.



4 comentarios :

  1. Hola Santi,

    Magnífico artículo. Enhorabuena.

    Viria Acte en un personaje desconocido por los valencianos y muy importante por la historia que se encuentra detrás. Efectivamente era una liberta que alcanzó una gran popularidad y fortuna a través de su taller de escultura que se encontraría cerca del foro. Esta mujer emprendedora debió vivir hacia el año 90 d.c en la Valentía Imperial, siendo sus esculturas muy valoradas y apreciadas. Han aparecido diversas inscripciones en las que viene citada como Viria Acte (Lib)[Liberta] dedicadas por la propia ciudad en agradecimiento. Algunas de las esculturas más importantes que tenemos en la ciudad son de su taller.

    Un saludo.

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  2. Hola Cesar,

    Gracias por la información! Efectivamente Víria Acte fue un personaje muy importante para conocer la historia de Valencia. Si no recuerdo mal, allá por el 2007 aparecieron en la Boatella unos enterramientos romanos, y junto a ellos, una estatua de una mujer, la cual se especuló podría provenir de su taller.

    La historia de nuestra querida Valencia nunca va a dejar de sorprendernos.

    Un saludo.

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    1. Hola Santi,

      Efectivamente. La llamada Dama de la Boatella que apareció cerca de la Plaza de Brujas-Mercado Central fue atribuida al taller de Viria Acte por la calidad en la técnica de los paños mojados.

      Se ha barajado la posibilidad de colocarla en la hornacina de la escalera de acceso del Ayto. de Valencia donde se encuentra actualmente una escultura del sagrado corazón de Jesús. Sería una buena forma de enseñar esta magnífica obra de arte a l@s ciudadan@s.

      Un saludo y gracias a ti por el artículo.

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  3. En mi opinión, el uso de inscripciones y sillares romanos en iglesias y catedrales medievales podría no tener mas intencionalidad que la de aprovechar piedra ya tallada, y generalmente muy bien tallada.

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